miércoles, 26 de noviembre de 2014

Culturalmente disperso...y padre. ¡Sí se puede!

Llevas toda tu vida leyendo cómics y ciertos títulos nunca te habían llamado la atención, pero un día pasa algo y de repente ves claro que esos cómics hablan de ti, casi los podrías haber escrito tú. Ha pasado algo. Has sido padre... y no eres un padre normal, tú te has criado con Mortadelo, SuperLópez, Superman, Conan, Lobezno, las series de los 80, Los cazafantasmas y Deloreans, te has hecho con todos los pokemon y has quemado la play cuatro veces (dato real), has mamado bits desde la cinta hasta la nube y por el camino has conquistado imperios y salvado el mundo mil veces en mil y un juegos. Tu mago del aD&D brilla más que Goku cabreao y tienes todos los tableros de la pila de juegos de mesa con marcas de mil heridas de guerra, tu mazo del Magic causa terror allí donde lo sacas, la espada de tu boda cuelga en el salón por derecho propio porque es Glamdring martillo de orcos, juras por Crom o por el Gran Chtulhu. Está claro que no, no eres un padre muy normal, pero tranquilo, no eres el primero y hay más gente como tú y además ¡hacen cómics! esos que ahora mismo hablan de ti.

Eso mismo me ha pasado a mi. El año pasado parecía poco jaleo esto de Whakoom, así que para complicarlo un poco y poner un nivel de dificultad más adecuado, ¿que mejor que tener un hijo? ¡¡a por ellos!! ¡¡¿QUÉ SOMOS?!! Pues ahora mismo una especie de zombis alimentados básicamente de café, el dormir está sobrevalorado y el Sujeto 2.0 lo sabe.

Imagina tus cómics pasando por una destructora de papel con patas, alimentada con una pila atómica y sin botón de apagado. Abres los ojos y lo tienes delante con el número uno de Superman entre sus manos y unos carioca, y te da igual ¿por qué? Porque está quieto un rato, y tu aprovechas a respirar un microsegundo que con eso te vale para otro día.

Coges por ejemplo el Manual para padres frikis, y ves que no estás sólo, no eres el único, muchos antes han pasado por esto sin acabar en la cárcel por asesinato con piano de cola o somachingun. Coges estos cómics que antes no llamaban tu atención y los disfrutas como pocos.

Para empezar vamos con un clásico.

Plan BB. Manual para bebés con padres raros

Este es un libro para bebés con padres extraños; para padres normales que quieren saber cómo se comportan en su hábitat natural esos excompañeros de juegos o del colegio que siguen leyendo cómics y comprándose packs de Star Trek; para todavía-no-padres cuyas colecciones de libros y vinilos siguen estando a salvo; y, en definitiva, para todos aquellos pobladores de la galaxia, desde Acheron hasta Trantor, que nunca han dejado ni dejarán de ser del todo niños…”

Este también está genial y lo recomiendo encarecidamente.

Manual para padres Frikis. Año 0

¿Se puede ser fan de Star Wars, coleccionar cómics, Pokémons y figuras de acción del Señor de los Anillos… y ser padre de mellizos? Andrés, friki casado y padre de mellizos, demuestra que sí, es posible. Este manual basado en hechos terriblemente autobiográficos recopila las preocupaciones y alegrías de un padre friki primerizo durante el periodo de embarazo y el primer año de vida de sus bebés.

Otro clásico del gran Fontdevila. La parejita (que hacéis que no lo tenéis)

Guía para padres desesperadamente inexpertos

Tener un hijo es como hacer una tostada: aplicas las leyes de la naturaleza de una forma determinada y alcanzas tu objetivo con relativa facilidad. Lo curioso es que, al contrario que la tostada, la confección y el mantenimiento del bebé vienen arropados por mil teorías, preceptos, consejos y convenciones, muchas veces contradictorios (cuando no directamente absurdos), cuya única función parece que sea marear a los padres y obligarles a comprar guías como esta.

¡Somos padres, no personas!

Disfruta de las siguientes experiencias inigualables: desarrollo y persecución del niño por todos los rincones de la casa, profundas conversaciones usando sólo tres sílabas, la arena de la playa y otras cosas difíciles de quitar, señoras mayores robando los caramelos de los críos en la cabalgata de Reyes.

Y como no, también podemos seguir los consejos e Darth Vader.

Darth Vader e hijo

Hace mucho tiempo, en una galaxia muy muy lejana... Episodio tres y medio: «Darth Vader e hijo». Darth Vader, Lord Oscuro de los Sith, lidera el Imperio Galáctico contra la heroica Alianza Rebelde. Antes de poder ocuparse de los rebeldes, Lord Vader debe ocuparse de su hijo de cuatro años, Luke Skywalker...

Darth Vader y su princesita

Antes de poder ocuparse de los rebeldes, Lord Vader debe cuidar primero de su hija de 4 años, una díscola princesita de nombre Leia. Junto a su padre Darth las más divertidas escenas paternales, con el permiso de la fuerza.

No desesperéis ya habéis visto que no estáis solos, en el fondo somos legión. Nos falta juntarnos, si tuviéramos tiempo... ¿verdad? Lo mejor de tener un hijo y ser culturalmente disperso, es que podrás hablar con él de mil y una historias, porque tienes tantas tantas por contarle que te da igual que se las cargue o si las pintarrajea, ya tienes excusa para comprarte esa edición tan chula que acaban de sacar.

Tener un hijo es agotador hasta niveles absurdos, pero mola y merece la pena. Más aún si puedes compartir todo lo que has atesorado a lo largo de tu vida y le puedes contar cosas como que Hulk es verde por cosas de la imprenta sin que te mire diciendo ¿qué me estás contando?, o que Galactus viene del Universo anterior y sin merendar. Cosas de esas que todos sabemos...¡¡pero él noooo!!Así que podemos lucirnos, somos una fuente infinita de conocimiento, al menos de nuestros temas.

Ánimo a todos aquellos que fueron padres y saben de lo que hablo y a todos los que lo serán, sólo deciros que...¡vitrinas y estanterías electrificadas!

Y si me recomendáis algún cómic más del mismo tipo os lo agradeceré ;)

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